miércoles, 25 de junio de 2008

Lectura de poesía en Profética






Como parte del XXXVII Congreso de Internacional de Literatura Iberoamericana organizado por la BUAP, se llevó a cabo en Profética, Casa de la lectura una lectura de poesía.

Con una copa de mezcal, se calentaron los ánimos para dar la bienvenida a los poco más de doscientos congresistas que llenaron el patio de la Casa de la Limpia.







Alejandro Palma Castro, director de la Facultad de Filosofía y Letras, hizo una breve semblanza del congreso y una descripción de Profética. (Escucha aquí)


Alejandro Palma Castro

Posteriormente, José Luis Escalera, director de la Casa de la lectura, dio la bienvenida al público y explicó que Profética es una asosiación civil sin fines de lucro, cuyo máximo fin es la promoción de la literatura. Aprovechó la ocasión para recordar el quinto aniversario de Profética, próximo a llevarse a cabo. (Escucha aquí: I y II)

José Luis Escalera

"La apuesta de Profética es recuperar la importancia de la palabra", dijo Escalera y concluyó: "apuesta que quizás estemos perdiendo y perdamos cada vez más, con el tiempo, sea la apuesta por el formato del libro, el formato del papel (...) ante los medios virtuales que están sustituyendo cada vez más la palabra". Recordó como los monjes medievales, ante la aparición de la imprenta, supieron que su tiempo estaba contado. Sin embargo, "sin querer ser dramáticos", finalizó, Profética busca ser ese espacio fuera de las distracciones cotidianas.

A continuación, Alejandro Palma presentó a los poetas que leirían su obra esa noche: Omar Lara (Chile), Manuel Cortés (Colombia) y Álvaro Solís (México).

Antes de leer sus poemas, a cada poeta se le preguntó acerca de sus tradiciones poéticas y cómo se ubicaban en el mapa poético actual de Latinoamérica.


Omar Lara

El primero en hablar fue Omar Lara, quien se autodenominó "uno de los pocos en considerar que en Chile hay una tradición poética". El también director de la revista de poesía Trilce remarcó la importancia de promover a poetas que no son tan conocidos y que publicaciones como las que coordina son las que ayudan a que una tradición poética como la de su país se mantenga.

"Creo en esta fraternidad que se ejerce con dificultades a veces, pero que sobrepasa todo límite, toda mezquindad y surge la hermosa y siempre novedosa amistad poética", continuó el chileno. Entre sus principales influencias mencionó a sus padres y abuelos, "campesinos fuertes", como él los denominó. (Escucha aquí: I y II)

"Paseo y aire" (escucha aquí), "Mujer Olmeca" (escucha aquí), "Poema de todo, poema de nada" (escucha aquí), "De los nombres" (escucha aquí) y "Encuentro en Porto Caliú" (escucha aquí).


Manuel Cortés

El colombiano Manuel Cortés fue el siguiente en tomar la palabra. "Yo personalmente no me atrevo a hablar de una tradición poética en Colombia", comenzó el autor. Comentó que a pesar de haber buenos autores y buena poesía en su país, las líneas conservadoras que sigue no le han permitido avanzar.

"La poesía latinoamericana es una tradición de conjunto", prosiguió Cortés. Continuó diciendo que le gusta la poesía norteamericana también le gusta, particularmente la poesía erótica, a pesar de que se considera que los estadounidenses "no conocen su propio cuerpo y lo que el cuerpo puede llegar a producir", sin embargo, Cortés considera que hay una excelente poesía erótica norteamericana, misma a la que se siente muy ligado. (Escucha aquí)

De sus poemas, Manuel Cortés leyó "Sortilegios" (Escucha aquí), "Nueva Academia" (Escucha aquí), "Ventanas" (Escucha aquí), "Pornografía" (Escucha aquí), "Comedia sin personajes" (Escucha aquí), "Ionesca" (Escucha aquí), "Derecho de pernada" (Escucha aquí) y "El té de Drácula" (Escucha aquí).


Álvaro Solís

El poeta Álvaro Solís estuvo a cargo de cerrar la lectura. De sus libros "Los días y sus designios" y "Cantalao" leyó los poemas: "Caída libre" (Escucha aquí), "Los emisarios" (Escucha aquí), "Elogio de la infancia" (Escucha aquí), "El agua y los sueños" (Escucha aquí), "C" (Escucha aquí), "I" (Escucha aquí).

La velada concluyó con el brindis de mezcal de la casa.