jueves, 17 de febrero de 2005

Nota aparecida en el periódico La Jornada de Oriente: "Contribuyó El Quijote a democratizar la lectura, sostiene académica de la UNAM"

En el simposio Internacional por los 400 años de la novela de Miguel de Cervantes

Contribuyó El Quijote a democratizar la lectura, sostiene académica de la UNAM

Con las novelas de caballería que se ponen de moda en los siglos XVI y parte del XVII en España y otros países europeos, se inaugura la pervivencia de un género medieval que permitió democratizar la lectura, manifestó Tatiana Bubnova, de la Universidad Nacional Autónoma de México durante su participación en la primera mesa del Simposio Internacional Don Quijote desde América, que tiene como sede el salón barroco del edificio Carolino de la UAP.

En su ponencia “Don Quijote y Delicado”, Bubnova destacó que de acuerdo con el sacerdote Francisco Delicado, autor de El retrato de lusana Andaluza, la novela crea adicción, porque multiplica nuestra conciencia, pero la ilusión de la ficción es a la vez un peligro para las identidades.

Cervantes como creador de Don Quijote se convierte en un creador de un mundo que posee una enorme capacidad de atracción e imaginativa, que propicia el encuentro entre dos conciencias, la del autor y el lector. Ambos autores, Cervantes y Delicado, comparan las hazañas de los caballeros andantes del siglo XV con los caballeros andantes librescos, para los que era obligación conocer el arte de la milicia y estar enamorado. Ambos escritores propician con sus obras la identidad colectiva, permitiendo al lector escapar de la miseria cotidiana, mediante la lectura oral en publico o la lectura solitaria, en el caso de Don Quijote.

Al final de su conferencia, Bubnova explicó que con la aparición de la imprenta, la literatura medieval, hasta entonces circunscrita a la manuscrita, docta y culta, dirigida a un circulo letrado, se posibilita la democratización de la lectura, cuestión que ironiza tanto Cervantes como Delicado en sus respectivos libros.

Una de las aportaciones del escritor español es que con El Quijote crea la novela como un nuevo tipo de ficción que hasta entonces no existía, pues eran solamente libros pastoriles o romances.

En su época, la obra cumbre de Cervantes no fue la más importante ni popular, pues nunca se le tomó en serio. Fue a través de los siglos posteriores que El Quijote cobró la importancia que hasta ahora tiene, “es un libro vivo”, destacó.

A su vez, Francisco Márquez Villanueva, de la Universidad de Harvard, en su ponencia “Eufemismos del viaje del parnaso” precisó que la novela como género se ha colocado a la vanguardia de la literatura, abanderada por El Quijote. Ahora, la brújula del poeta apunta en cualquier dirección. Los héroes habrán de codearse de la mano del pueblo en la plaza pública.

Cervantes, con su novela reduce el aparato culto al cual no es posible seguir creyendo. No hay parnasos, como no existe ahora la andante caballería. Así, Viaje del Parnaso un viaje de las más alta literatura clásica, se alinea con el Quijote como una obra hermana, dijo.

David Boruchoff, de McGill University, en “La revisión de la literatura pastoril en Don Quijote”, indicó que en la época de Cervantes los libros de caballería eran considerados perjudiciales por sus disparatadas historias.

La poética tradicional se aplicaba a la forma en que los concepto morales se manifestaban entonces. Por ejemplo, Aristóteles decía que una obra de arte debe amarse de tal manera que sólo con escuchar la narración de que se trata se experimenta el horror o la alegría de lo ganado.

En los libros de caballería se destacaba el valor, la valentía, la agudeza y el amor. También se hacia hincapié en el papel de la razón y del libre albedrío, causa del movimiento mismo; el hombre se mueve a la acción por el libre albedrío y en ese sentido, Cervantes se sirve de la razón y de su instrumento, la palabra. Por otro lado, en la revisión de la literatura pastoril, el diablo se sirve de engaños para llevar a los humanos por el camino del mal, sostuvo el investigador.

El simposio continúa este jueves 17, con la participación de Mary Gaylord, Margarita Peña, James Iffland, Mary Stoopen, Cristina Mugica, James A.Parr, Daniel Eisenberg, María José Rodilla, Mercedes Alcalá, en tres mesas diferentes.

Amelia Domínguez
Jornada de Oriente
17 de Febrero del 2005