jueves, 1 de julio de 2004

Presentación de la novela "Ángeles del Abismo" de Enrique Serna

Tengo una creciente necesidad de evasión: Enrique Serna

Moisés Ramos Rodríguez
Enrique Serna presentó, en días pasados, su novela Ángeles del abismo, como parte del primer aniversario de Profética, la casa de la lectura, de la 3 sur numero 701. Ante un público predominantemente joven, donde se contaban diversos escritores locales, Serna respondió a quien esto escribe, algunas cuestiones sobre su nueva novela, y otros temas.

La primera pregunta: “¿Por qué novela histórica?” es respondida así por el escritor:

“Creo que es por una creciente necesidad de evasión. Mis primeros libros eran libros que reflejaban, de una manera muy directa, mi circunstancia personal, y que trataban de condensar el espíritu de la época que me tocó vivir, pero a partir de cierta edad, como les pasa a muchas personas, empecé mas bien a tratar de escapar de mi circunstancia que querer congratularme con ella”.

-- Que es donde se han quedado varios, ¿no?

-- Pues sí, pero en mi caso creo que también buscaba una ventana para poder ensayar otros estilos, otras técnicas narrativas, y eso es lo que me ha permitido la novela histórica, la novela de época, como en este caso. El seductor de la patria, es una novela histórica con todas las características del genero, con una figura pública, pero Ángeles del abismo es una novela de época, de ficción en un 90 por ciento.

-- De los primeros cuentos, a El seductor de la patria, y de esta a Ángeles del abismo , ¿Cómo combinaste ficción y documentación?

-- Tuve que hacer una investigación igualmente profunda, como lo hice en El seductor de la patria, porque me interesaba que el lector se sintiera inmerso en la época del virreinato, pero, desde luego, no quiero abrumarlo con acotaciones eruditas, porque me parece que los lectores inteligentes y creativos rechazan todo lo que huela a “lección”, y en una novela lo mas importante es que los personajes estén vivos, que la historia sea cautivadora, y para eso a veces estorba la erudición.

-- ¿Qué autores influyeron en ti, especialmente para el trabajo de esta novela?

-- Esta es una novela que se inscribe dentro de dos géneros: la novela picaresca y la novela colonialista. Todos los escritores que me antecedieron en esos dos grandes campos, me influyeron para este libro. En la novela colonialista los autores del siglo XIX como Vicente Riva Palacio, Justo Sierra O’Raily, y ya más cerca del siglo XX los continuadores del género como Artemio del Valle Arizpe, Julio Jiménez Rueda. En cuanto a la novela picaresca, una tradición larguisima que viene desde El lazarillo de Tormes, Quevedo y otros.

-- ¿Y ha sido bien recibida por el público, no?

-- Pues sí, tuvo muy buen arranque de ventas, y he tenido algunos muy buenos comentarios. Voy a estar en Noviembre en la Feria Internacional del Libro en Guadalajara, y hasta ahora sólo la he presentado en el DF y en Tijuana.

-- En Tijuana hay un grupo local de escritores muy fuerte, incluso estéticas muy definidas, como la de Yepes, ¿Cómo fue recibida tu novela ahí?

-- Creo que, en general, en todo el país, hay una gran curiosidad por la novela histórica, pues es un genero que te permite divulgar sin ser pesado como los libros de texto. Creo que hay un enorme interés, el cual he visto claramente con El seductor de la patria, y ahora con esta novela.

Atrás y el futuro
-- ¿Entonces, regresando un poco, ya no te interesan temas como los que trataste en El miedo a los animales?

-- No, no los he dejado atrás, porque no descarto volver a los temas contemporáneos, más adelante, pero a mí me interesaba mucho tener otros registros de lenguaje, para los cuales la novela histórica se presta mucho. Por ejemplo, en Ángeles del abismo hay toda una reconstrucción del español hablado en México en el siglo XVII. Unos de los rasgos mas difíciles para mí fue la depuración del estilo, tratar de tener un puente entre el español castizo y el español contemporáneo, porque tampoco quería que esta fuera una novela exagerada en el uso de arcaísmos y nahuatlismos, por lo que tenia que hacer un lenguaje híbrido. Esa fue la mayor dificultad de la novela.

-- De El seductor de la patria hubo una adaptación radiofónica, ¿hay una propuesta para esta novela, de adaptación?

-- No, todavía no la hay. Es muy pronto, aun. La novela salio hace dos meses, entonces no sé que vaya a pasar con ella en el futuro.

-- Hay una especie de defensa de la cultura prehispánica en tu novela. ¿Qué piensas respecto a que la SEP federal, aun cuando ya empezó a recular, pretende “quitar” la parte prehispánica de los programas de historia en la escuela secundaria?

-- Tengo entendido que no, al contrario: creo que en los nuevos programas que se estudien, muchísimo mas a fondo las culturas prehispánicas. Ahora, los autores colonialistas que he mencionado, los indios eran figuras decorativas, lo cual me parece no sólo una injusticia sino una falsificación, pues era el grupo étnico mas importante, y lo sigue siendo. Yo traté de subsanar esa laguna en mi novela, colocando en el papel protagónico a un indio, Tlacotzin, que tiene una historia tan importante como la de Crisanta, mujer castiza: Es un indio apostata que reniega de la religión católica al ver las injusticias que cometen algunos frailes venales.

-- Pero la propuesta de la SEP federal, es quitar la historia prehispánica, y que ésta comenzara en la colonia, y de ahí hasta nuestros días. Ya reculó Reyes Támez, pues anunció que la propuesta “no esta acabada”. ¿Qué te parece?

-- Pues a mí me parece un disparate. ¡Que bueno que haya reculado!

-- Lo que dice ahora, es que espera “propuestas” para “mejorar” el programa de historia en la secundaria. ¿Tendrías tu alguna propuesta, tomando en cuenta el tema de tu novela?

-- Pues no, eso si se lo dejo a los historiadores, y los pedagogos, porque es su área. No me gusta meterme en terrenos que no me corresponden.

-- ¿Estás trabajando ya en una nueva novela?

-- No. Esta novela me llevo tres años de investigación, apareció apenas en enero de este año, y me quiero dar un año sabático, porque quedé bastante fatigado. Estoy en la promoción de la novela y no he tenido la calma como para estar pensando en ideas para libros futuros.

-- ¿De la página electrónica de www.ficticia.com que opinas?

-- Me parece un proyecto extraordinario, y he comprado que es una página muy consultada, muy leída. Muchos lectores me han buscado a través de esa página. Creo que estaácumpliendo una función muy importante. Claro, el libro siempre va a prevalecer, de eso no tengo duda alguna porque es muy incomodo leer libros enteros en una pantalla de computadora. La gente se quedaría ciega si lo hiciera. Entonces, creo que el libro tiene una larga vida por delante.
* Nota aparecida el 5 de julio de 2004 en el periódico Intolerancia y realizada por Moisés Ramos Rodríguez