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viernes, 28 de agosto de 2009

Presentación del libro "Yo la peor" (Grijalbo, 2009) de Mónica Lavín




La exitosa novela de Mónica Lavín consiguió llenar en su totalidad el espacio de la Casa de la Lectura. La autora leyó algunos fragmentos de su novela a instancias de Raquel Gutiérrez Estupiñán quien afirmó sentirse halagada de poder acompañar a Lavín en la presentación.



Raquel Gutiérrez Estupiñán y Mónica Lavín al finalizar la presentación

Entre otras cosas se discutió la etiqueta de "novela histórica" que se le ha dado a la novela. Para la autora su libro es algo más, pues aunque la documentación fue exhaustiva, el libro deja abiertos muchos espacios para ser llenados por el lector.


Reconocido como uno de los libros más vendidos en la historia editorial mexicana, el libro de Lavín tiene el gran mérito de ofrecer una imagen de Sor Juana Inés de la Cruz mucho más cercana a lo real.



Raquel Gutiérrez Estupiñán y Mónica Lavín

Asimismo, la autora afirmó que para ella era realmente importante presentar el libro en la ciudad de Puebla ya que esta ciudad representa una forma particular e importante del barroco, época en la que Sor Juana vivió.


Escuha aquí los fragmentos del audio de la presentación:
I, II, III,
X







jueves, 28 de agosto de 2008

Hotel Limbo o las soledades compartidas de Mónica Lavín



(Texto de Óscar López Hernández leído en la presentación de la novela de Mónica Lavín, Hotel Limbo, el 28 de agosto en Profética)

Se trata de 226 páginas que uno puede leer de un tirón. La novela Hotel Limbo de Mónica Lavín, trata de historias sin aparente acción, de soledades compartidas; todo ocurre en la cabeza sus personajes.
Sara, una mujer alrededor de los 40 años, llega a una pequeña ciudad de provincia no localizable en el mapa de nuestro, país porque contiene elementos de muchas ciudades, donde impartirá un curso de “cómo hablar bien frente al público”. Paradoja que contrasta con esta novela de silencios.
Darío, un pintor del DF que va a esa ciudad a la búsqueda de su hijo y de sí mismo. Y Algueien, joven de 22 años, cuya presencia fantasmagórica, nos hace pensar que puede ser cualquiera, alguien, pero conocido.
La reunión de los tres en el Hotel Limbo, nos arroja al limbo de las relaciones amorosas. Sara busca explorar sus sensaciones, ejercer su erotismo como mero acto físico rompiendo con el estereotipo de que la mujer debe estar enamorada para hacer el amor. En contraparte, Darío, que pinta en silencio a Sara, habla consigo mismo, y este es uno de los elementos de primer orden de la novela. Porque si el tiempo y el sonido son los elementos sustanciales de la música, en la pintura y la narrativa todo ocurre en un espacio (un lienzo, un muro, una hoja en blanco) el silencio. Darío nos da un goce adicional a la trama porque al verse en el espejo, que por momentos es Sara, hace un recorrido por varios mundos. Con Rilke, Rodin, Picasso, Vermeer, Ray Man, Praxiteles, Doménico, Rafael, Boucher y Balthus, entre otros, nos confronta a los lectores, y se confronta frente a sus modelo desnuda para hacernos reflexionar sobre que él no quiere poseerla físicamente, desea atraparla a través de un acto efímero, en el lienzo que la preservará en el tiempo.
A diferencia de la fotografía (sin ninguna manipulación en el laboratorio o cibernética) sabemos que una modelo desnuda se convierte en mero pretexto para aquello que ven los artistas plásticos. La modelo desnuda no sólo se muestra como tal sino que el ojo del artista la aprehende, la transforma. Pensemos en las Señoritas de Avignon de Picasso o en La Maja desnuda de Goya; seguramente no será igual a la mujer que posó para el español; la maja es otra, una mujer que nos habla sin hablar desde el pasado, reúne tiempos distintos y dialoga con geografías y culturas distintas. Eso también es Sara: modelo involuntaria se torna en “voz” de las mujeres que inmortalizaran Toulouse-Loutrec entre otros. Posa en el abandono.
No pude dejar de pensar en el cuadro de Balthus Mujer y gato y la relación que otro escritor mexicano hace entre las artes plásticas y la literatura: Juan Garcìa Ponce. Es precisamente esta pintura la que establece vasos comunicantes con Hotel Limbo.
Y por añadidura, hacemos un recorrido desde los ojos de Darío por distintos momentos en la historia de la pintura y la escultura desde Praxìteles hasta los Impresionistas.
Insisto en por qué la de Mónica Lavín es una novela de interiores: no hay voluntad en Darío para salir a lugares soleados y grandes espacios; quizá le interesa controlar la luz que su ojo entrenado conoce.
El erotismo de esta novela está en la piel del texto, como el aroma de una mandarina al desgajarla. Conmueve porque sus personajes son verosímiles, porque Mónica es escritora a secas, no busca escribir en un lenguaje políticamente correcto. Escribe desde la entraña de sus personajes y su lenguaje.

viernes, 7 de septiembre de 2007

Arterótico - Veladas eróticas en Profética: Plática con Mónica Lavín

Ante más de 70 personas, Mónica Lavín dio una plática en torno a los apetitos y la sensualidad el Viernes 7 de septiembre a las 20:30 horas en Profética, Casa de la lectura.

Junto con Rosa Borrás y Óscar López, la escritora y periodista originaria del Distrito Federal habló acerca del quehacer del novelista. Se discutió principalmente sobre su último libro publicado "Despertar de los apetitos" (Alfaguara, 2005), que escribió en un viaje en tren por Canadá acompañada por un grupo de chefs. Este viaje, expresó Lavín, fue una constante seducción entre chefs y periodistas, que posteriormente, se convertiría en una seducción entre periodistas y lectores. "Cómo no sentirse seducida ante términos como espejo de mango o mousse de carne".

La seducción de la comida fue entonces el tema en el que los organizadores ahondaron.

Posteriormente, la autora de "Café cortado" habló de la importancia de la autocrítica, de la mirada del autor, de la exigencia a sí mismo. Prosiguió diciendo que normalmente se piensa que el oficio del escritor es bastante solitario, sin embargo, "siempre estamos rodeados de personajes o de gente a la que queremos incluir en nuestras historias"; la literatura es, además, un trabajo de rituales "necesarios para estar bien, como tomar café, leer, pensar mucho."


La Velada finalizó con una explicación por parte de Lavín acerca de su proceso de escritura. "Yo trabajo por escenas (...) para mí es muy importante conocer la estructura que mi obra tendrá".


A lo largo de la Velada (como en las anteriores) se proyectaban imágenes eróticas de distintos fotógrafos reconocidos acompañadas con versos o textos eróticos.


Si deseas obtener mayor información acerca de Mónica Lavín puedes acceder a su página web http://www.monicalavin.com/